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El turismo es una actividad cuyo crecimiento progresivo tiene impactos cada vez más importantes en
el ámbito cultural, social y económico de un país. |
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Esta zona es considerada una de las más caras y finas áreas de la ciudad. Esta rodeada de muchos edificios de estilo francés, grandes espacios verdes y restaurantes de primera clase. Originalmente, esta área estaba llena de casas simples o "ranchos", sin embargo, durante el siglo XVII, las tierras fueron dadas a los Curas Recoletos de donde el lugar toma su nombre. El Convento y "La Iglesia del Pilar" fueron construidas por ellos en 1706. Además esta área se encuentra adyacente al Cementerio de la Recoleta.
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Durante la epidemia de la fiebre amarilla en 1871, muchas familias ricas huyeron a esta área y construyeron grandes casas y palacios rodeados por jardines grandes. Algunas personas consideran este distrito una copia de París. Muchos eventos culturales tienen lugar aquí. Los fines de semana usted puede encontrar largos mercados de artesanías, donde puede encontrar artículos de alta calidad y una gran cantidad de actores callejeros.
También podrá encontrar muchos restaurantes, clubes y tabernas que rodean al cementerio dándole una atmósfera muy auténtica y especial.
El Cementerio de la Recoleta se encuentra en la calle Junín y Av. De La Quintana, este cementerio viene a ser uno de los más famosos y reconocidos del mundo, ya que presenta esculturas famosas, criptas, y tumbas donde personajes famosos descansan, estas son algunas de las razones por las cuales algunas de las tumbas ya vienen a ser monumentos.
El barrio debe su nombre al Convento de los Recoletos Descalzos (fundado en 1716), comunidad de los Frailes Recoletos. Estos construyeron su monasterio sobre una chacra ya existente, cuyo nombre había sido dado por la abundancia de una especie de árboles en la zona: "Los Ombúes" ( Esta chacra se encontraba ubicada dentro del mapa de tierras repartidas por la mano de Don Juan de Garay en el año 1583).
Si bien hoy la Iglesia barroca allí emplazada lleva el nombre "de los Recoletos", en realidad fue consagrada a la Virgen de Pilar. Es que fue el comerciante aragonés--medio contrabandista también-- con el nombre de Narbona quién, al interesarse del proyecto del convento de los Padres Recoletos, se sumó al esfuerzo proponiendo la construcción de la Iglesia.
En el interior de la Iglesia, y hasta el día de hoy, se mantienen imágenes sacras como la de San Pedro de Arcántara (Alonso Cano), la crucifixión de Cristo de la misma época, y un frontal de plata de manufactura colonial. En sus bóvedas yacen los restos de numerosas personalidades, fallecidas antes de regir la ley que prohibe la sepultura en los templos. El cementerio nació junto con el Templo como camposanto. Durante la época de Rivadavia el cementerio fue expropiado y se transformó en el Cementerio del Norte, ya siendo reconocido como Recoleta. Allí están enterradas grandes personalidades del país (menos Rivadavia que la creó y el Deán Zavaleta que la consagró). Debido a la aparición de un saladero y un matadero de ovejas la zona, que era de grandes quintas, se fue poblando de ranchos todo a lo largo del río y a veces en las crecidas de este venían camalotes con animales como dos yaguaretes.
Hacia 1770 se regularizó la traza de las propiedades rurales al norte de la actual plaza San Martín, se realizó en ángulo de 45' respecto de la traza original dispuesta por Juan de Garay en el Barrio Sur.
Era una zona de chacras unidas por un camino irregular llamado Calle Larga (actual Avenida Quintana). El río llegaba hasta el borde de la barranca, cubriendo los terrenos dondese ubica actualmente el Museo Nacional de Bellas Artes. El 30 de marzo de 1830 fue creada la Parroquia bajo la advocación de su Patrona. El convento anexo tuvo variados destinos fuera del primitivo: cárcel de detenidos políticos, cuartel, asilo y hospital; su último destino fue el de cobijar ancianos quienes recorren sus claustros y jardines.
La consolidación definitiva de la zona tiene su hecho en la obra del intendente Torcuato de Alvear, quien trazó en 1885 la --por supuesto-- Avenida Alvear, construida rápidamente con palacios suntuosos. Usando la tierra de las excavaciones del Puerto Madero, fueron rellenando el Bajo y convirtiéndolo en plazas y parques, para transformarla en la zona más elegante de la ciudad.
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