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El turismo es una actividad cuyo crecimiento progresivo tiene impactos cada vez más importantes en
el ámbito cultural, social y económico de un país.
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La Boca es el puerto en el cual muchos de los inmigrantes provenientes de Italia y España se afincaron a principios de siglo.
Este lugar es tan destacado por sus casas típicas de zinc y madera, ya que las pintaban con sobrantes de pintura de barco, y esta es una de las razones del colorido del lugar.
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Fue uno de los escenarios más importantes de tango, con una muestra de música auténtica, lugar pintoresco, estas y otras características son las que hacen a La Boca un lugar incomparable.
La Boca es el antiguo puerto en el que se afincaron a principios de siglo, un numeroso grupo de inmigrantes provenientes en su mayoria, de Italia y España, y otro tanto de distintos paises de Europa. Allí nacieron los famosos conventillos, viviendas colectivas que albergaban transitoriamente a los recien llegados a Buenos Aires.
Se destacan sus casas tipicas de zinc y madera, por entonces pintadas con sobrantes de pintura para barcos, de ahi la variedad de colores distintos. Su paisaje colorido y haber sido uno de los escenarios más populares del tango, nuestra música, le otorgan un sello propio, pintoresco, y de singular melancolia.
La historia de este característico barrio de la Ciudad, comienza en el siglo XVI, con el desembarco del primer fundador de Buenos Aires, Pedro de Mendoza. Algunas teorías sostienen que fue allí, por entonces un valle pantanoso poblado de sauces y pajonales en el que el "Río Pequeño" zigzagueaba, donde el conquistador estableció el primer fuerte, que más tarde dio origen a la Ciudad.
Si bien el primer asentamiento fue abandonado a los pocos años, el Riachuelo contunúó siendo el único refugio que ofrecía a los navíos este tramo de la costa pampeana. Por eso fue allí que se estableció el puerto de la Ciudad.
La tierra era baja e indudable y azotada de tanto en tanto por la sudestada, viento característico de estas regiones. Hasta mediados del siglo XIX La Boca fue un arrabal poblado de ranchos y pulperías. Pero con el incremento de la actividad portuaria surgió un barrio marino en torno al "Puerto de los tachos", junto a l que hoy se conoce coo Vuelta de Rocha. Numerosos inmigrantes eligieron este sitio para establecerse, ya que el puerto ofrecía posibilidades de trabajo. Y construyeron sus casas también con lo que el puerto ofrecía. Sobre pilotes, para resguardarse de las crecidas del río, unieron maderas y chapas y colorearon las paredes con los sobrantes de pintura que obtenían en el puerto. Así, de la necesidad y la falta, surge una estética propia que terminó por dar al barrio una identidad única, retratada por el artista Benito Quinquela Martín. Con el desarrollo de la zona, y la instalación de saladeros, curtiembres, depósitos de carbón, talleres navales y silos, se hizo necesario albergar nuevos habitantes. Fue cuando surgieron los conventillos, habitados por inmigrantes de distintas nacionalidades. De la combinación de sus lenguajes y ritmos, nace el lunfardo y el tango, un ritmo orillero y marginal, que por entonces solo pertenecía a los que no tenían pertenencias.
A principios de siglo, con la llegada del ferrocarril y el tranvía, el barrio se llenó de grúas, artilleros, chimeneas, donde se trabajaba febrilmente. Se pobló de trabajadores y bohemios: pintores, escultores, cantantes, músicos que hicieron florecer a La Boca, transformándola en un barrio cuyos símbolos son el arte y el trabajo.
En los terrenos portuarios hizo su aparición un deporte novedoso para la época: el fútbol, que dio origen a una pasión que por multitudinaria aún hoy distingue a este barrio
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